Super hanc pena edificado ecclesiam mea; es porta inferi non prevatebunt adversus ... que felicidad la nuestra. Haver nacido y vivir en una iglesia firme, noble invariable, siempre semejante a si misma que en esos siglos como cuenta no ha padecesta ...
Todos estos principios y prerrogativas obró el amor de Dios [al] que mirava como me [raya] desde su Concepción ... finalicemos mostrandonos una imagen de estas gracias en todos los fieles y reconozcamos que el amor de Dios nos proviste, nos justifica ...